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(Camellita):
Sábado
Nuevamente
salimos rumbo al sur, algunos el día jueves 10 y otros el viernes 11 para
asistir esta vez al Atacama del sur, “Raid Hueicolla” muy bien organizado
por el Club Pioneros de la Unión.
El sábado 12
empezaría el Raid alrededor de las 10 horas, razón por la cual la noche del
viernes acondicionamos los jeeps y preparamos lo necesario para la travesía.
Partimos un
poco atrasados hacia la Unión, nuestro amigo Mauricio Valenzuela se nos unía
en la ruta al llegar a la Unión, distante a 100 Km. de Frutillar.
Al llegar a Osorno nos encontramos con un Land Cruiser proveniente de
Castro, el cual había tenido un pinchazo, nos detuvimos para ver si
necesitaban algo y como no era necesario seguimos nuestro camino.
Al llegar a la Unión nuestro amigo Mauricio tubo un problema, el filtro de
bencina estaba totalmente tapado y no pasaba bencina hacia al carburador,
mandamos a Joaquín a buscar uno a la bomba de bencina mas próxima y al cabo
de 20 minutos el problema estaba solucionado, pero ya estábamos bastante
retrasados así que comenzamos a movernos tratando de alcanzar al grupo,
habíamos elegido la ruta de expertos, confiados pensábamos que no habríamos
de tener grandes problemas.
La ruta se llamaba Ignao, que es un pueblecito que esta a unos 40 kilómetros
al interior de Río Bueno y a unos 10 kilómetros antes de Lago Ranco. Justo
en el cruce nos encontramos con todo el grupo, grande fue nuestra sorpresa
al ver los tremendos maquinónes con neumáticos inmensos algunos con hasta 40
pulgadas, tragamos saliva, especialmente yo que iba en
la Marmota
que parecía un mini con sus neumáticos 33 pulgadas, si hasta los Samuka
tenían sobre 35 pulgadas , mientras desinflábamos y nos equipábamos con
botas y buzos para el barro, el grupo de avanzaba hizo tronar la
tranquilidad del paisaje, los v8 iniciaron la marcha y se perdieron en la
lontananza por lo que nosotros constituimos el grupo que cerraba la ruta
junto con un guía que se llamaba Ricardo Heuser, iniciamos la ruta un
camino de piedra de alrededor de unos 10 kilómetros, luego entramos a un
fundo y comenzó el festival de barro.
Nos dimos cuenta que la ruta era difícil y que con dificultad avanzaríamos
por ella, ni el v8 del Mandinga era lo suficientemente apto para la ruta a
pesar de su v8 y sus neumáticos 36, desgraciadamente al ir al final del
grupo el camino se torno con un camellón sumamente alto por lo cual nuestros
diferenciales se iban arrastrando por el barro y avanzábamos con mucha
dificultad, luego de pasar un par de hoyos con bastante barro, molido por
los 30 jeeps que nos precedían alcanzamos al grupo que trataba de pasar por
una ladera con muchísimo barro y que los primeros jeeps la habían convertido
en una verdadera grieta incasable, los motores rugían y los vehículos se
estrellaban contra un gran escalón que no les permitía el paso al cabo de
media hora ni siquiera los grandes baluartes del sur podían pasarla por lo
cual tuvo que realizarse un by pass de la grieta.
Seguimos
avanzando dificultosamente pasando puntes de madera hasta que llegamos a una
grieta `por la cual corría gran cantidad de agua pero esta había quedado muy
deteriorada por el paso de los jeeps en ese momento decidí con Joaquín que
lo mejor era utilizar nuestros huinches para by pasear el obstáculo ya que
anteriormente Mandinga trató de pasar la grieta a pesar de que le dijimos
que no lo siguiera intentando, siguió y termino desmontando quedando
sumamente incomodo para poder montar el neumático, la organización del raid
era magnifica. Ellos habían contratado un gran tractor 4x4 para que
asistiera a cualquier jeep que tuviese problemas el cual en su parte
delantera tenía un porta Bins con el que levantó el jeep del Mandinga lo
suficiente para poder montar el neumático, varios jeeperos de la zona
querían montarlo con bencina, pero nosotros tenemos nuestro método propio un
moto compresor el cual en menos de un minuto tenía el neumático montad.
avanzamos por la ruta, la cual era tan profunda que no permitía que los
jeeps pudieran salirse de la huella aunque uno doblara las ruedas
completamente, la marmota empleó mas de 10 veces el huinche situación que no
era muy bien mirada por los locales ya que para ellos solo se usaba en
situaciones extremas pero la Marmota no tenía la altura que tenían ellos así
que no había otra manera de hacerlo, al avanzar notamos que la preparación
de los jeeps para esa zona no tiene nada que ver con la preparación de los
jeeps de la zona central que tienen grandes recorridos muchas reducciones y
los neumáticos tan grandes prácticamente no se utilizan, así como los jeeps
del norte tampoco tiene las mismas características basándose estos en la
relación peso potencia de los vehículos para remontar las dunas.
En este lugar
lo preponderante es el despeje por lo que más importante son los neumáticos
y los trabadores o bloqueos de diferencial, no hay grandes trepadas pero el
barro es muy resbaloso por lo que los neumáticos Bogger andan muy bien y los
neumáticos mas espectaculares mas espectaculares en la zona son los
agrícolas.
Llegamos a
una gran trepada la cual solo algunos vehículos muy preparados pudieron
subir, nosotros no pudimos subir contentándonos con llegar a base de puro
empeño y corazón hasta la parte baja de la trepada donde dimos vuelta los
vehículos para iniciar el retorno.
En la zona ya
se encontraban manchones de nieve, se nos venía la tarde y había que bajar.
Iniciamos la
ruta en punta ero Chunli manejaba la Marmota y al cabo de 500 metros
desmontaba un neumático, demoramos alrededor de 30 minutos en cambiar el
neumático ya que la válvula estaba rota, lo castigamos durante un rato
quitándole el jeep.
En ese ínter tanto nos rebasaron varios vehículos, la noche se nos venía
encima y seguíamos bajando sin grandes problemas ayudados por los huinches
cuando era necesario más adelante nos encontramos con un taco, causado por
los que nos habían rebasado, los Candia que iban en punta, Nibaldo trató de
pasar por la grieta donde había subido pero esta estaba demasiado profunda
por lo que quedo totalmente atrapado por el otro lado trato de pasar Toto,
pero había un escalón con maderas las cuales le rompieron un cardan,
llegamos y tomamos la iniciativa `para poder sacar los jeeps, valiéndonos de
los huinches en un arduo trabajo donde el Camello y la Camellita dieron la
nota Alta en el trabajo de los Huinches dándoles clases de cómo se usan,
luego de una hora mas menos de arduo trabajo logramos pasar unos 10 jeeps
que íbamos juntos, seguimos bajando y en un momento perdimos la ruta siendo
sumamente difícil volver a retomarla por el barro que no nos permitía salir
de la huella seguimos avanzando y nos encontramos con un suzuki hasta las
cachas en el barro, Mandinga enfilo su jeep y con el huinche lo sacó hacia
atrás la Marmota también quedo pegada en el camellón que estaba muy alto,
esta vez fue Mauricio en su Patrol quien la rescató del barro llegando
finalmente al camino por el cual comenzamos el regreso hacia Ignao fue
entonces cuando Joaquín rompió los 6 pernos de la masa derecha delantera
quedando totalmente inmovilizado, Mandinga iba en punta por lo que no se
percato y siguió el camino Mauricio y yo nos detuvimos y luego de analizar
la situación y no teniendo pernos decidimos llamar una grúa a Río Bueno para
transportar el jeep hasta esa ciudad donde teníamos amigos que tenían
taller.
Mientras
hacíamos esta gestión pasaron los jeeperos de castro que tenían perno
traseros mas cornos de las masas y Joaquín desarmo la suya y colocó dicho
`pernos mientras llegaba la grúa pero los pernos solo tomaban algunos hilos,
aunque no fue problema para poder montar la rueda y subir el jeep sobre la
grúa. Llegamos finalmente a la 1 de la mañana a Frutillar para comer algo y
descansar, vale la pena decir que los guías de la ruta nos asistieron en
todo momento y no nos dejaron solos hasta que montamos el vehiculo sobre la
grúa.
El día
domingo concurrimos a reparar el jeep y luego nos dirigimos a un quincho que
tenían preparados los pioneros donde comimos un muy buen asado.
Agradecemos a Felipe H. presidente del club, José B., Juan Andrade, Ricardo
Heuser y a Pablo B. (Los demás apellidos son muy difíciles para escribirlos:
P) Muy buena organización y muy buena atención.
Por parte de nosotros logramos realizar una ruta a la cual no estábamos
acostumbrados pero gracia a nuestros copilotos Camellita y Chunli logramos
finalizar honrosamente la ruta.
Saludos El Camello (Santiago Olivera)
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